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JAIME TELLO GARCÍA – Geógrafo, fotógrafo y viajero

Ateca (Zaragoza)

ATECA La villa zaragozana de Ateca es conocida por sus torres mudéjares y por ser una de las mecas de la industria nacional del dulce, aunque esto último esté sufriendo no pocos vaivenes en los últimos tiempos. Ocupa un emplazamiento privilegiado, sobre un cerro al norte del Jalón, en el corredor natural que forma el río, al que se han sumado ferrocarril y autovía. Es una pena que justo a la altura de Ateca, la carretera forme un terraplén que …

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ATECA
La villa zaragozana de Ateca es conocida por sus torres mudéjares y por ser una de las mecas de la industria nacional del dulce, aunque esto último esté sufriendo no pocos vaivenes en los últimos tiempos. Ocupa un emplazamiento privilegiado, sobre un cerro al norte del Jalón, en el corredor natural que forma el río, al que se han sumado ferrocarril y autovía. Es una pena que justo a la altura de Ateca, la carretera forme un terraplén que impide disfrutar de su perfil urbano abrigado por los cerros y las sierras que comienzan a ganar altura a sus espaldas, corriendo hacia las profundidades del valle del Manubles. Ateca es un pueblo que hunde sus raíces en la antigüedad, la Alce celtíbera, la Attacum romana que después fue la Atiqa musulmana, la villa vieja en tierra de Calatayud que controlaba la confluencia de los ríos Piedra, Manubles y Jalón. Tomada por el Cid Campeador en 1071, la villa no perdió sin embargo la impronta de la herencia musulmana en su complicado entramado, que da paso a la gloria mudéjar de sus torres, entre las que destaca la del reloj, inclinada y levantada sobre un viejo torreón defensivo. La Iglesia Parroquial, el ayuntamiento de trazas renacentistas, algunos restos de su castillo y, sobre todo, la arquitectura popular de la zona con ejemplos sobresalientes en el callejero de Ateca y completan un conjunto urbano de gran interés que es la puerta de entrada al valle del Manubles, una de las subcomarcas más inhóspitas y fascinantes de Aragón. Ateca es hoy un pueblo grande que ronda los 2000 habitantes y que, aún habiendo sufrido los estragos del éxodo rural que en Aragón tomó la forma de verdadero drama, lo ha soportado con entereza gracias a su emplazamiento estratégico y la presencia de la importante industria.
© 2017 Jaime Tello García


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